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Que los asalariados lo están pasando mal, vale pues si, los que YA están en paro si. Los que todavía mantienen sus puestos de trabajo, algunos con reducción de salario incluido, vale pues también.

Pero que los empresarios lo pasan mal también es un hecho. A ver que leches haces cuando te baja la facturación un 20 o 30 o mas %, parte será porque no lo estas haciendo del todo bien, pero quien sepa hacerlo mejor que lo diga no? Que aporte ideas no?

Pero no se puede negar que otra parte es sobrevenida, ajena a la propia conducta del empresario y más debida a la decadencia del actual sistema socioeconómico. Y aquí somos todos responsables, empresarios y asalariados, tan responsables de su existencia como responsables de su cambio. De reducir el sobreendeudamiento de nuestra sociedad, de incrementar la presencia de conceptos como el valor del esfuerzo y del sacrificio en nosotros mismos y sobre todo en nuestros jóvenes.

Pocos serán los empresarios (hablo a nivel local o micro) que hoy en día obtengan beneficios y menos creo yo los que los retiren de la empresa (si alguien conoce algún caso de empresarios que ganen algo mas que lo justo para pagar sueldos, me interesa conocerlo, a ver si le hago cliente 😉 )

por Enrique Bonet

A los que todavía tienen un trabajo como asalariados (otras veces reflexiono con los empresarios) les propondría el siguiente planteamiento, siempre estará el que conteste que eso en mi empresa con mi jefe no puede ser, vale pues comienza a buscar otra empresa.

Me pongo como asalariado (lo fui durante una temporada): Hoy al llegar a la empresa lo primero que hago es revisar donde me encuentro, que se espera de mí, cual es mí cometido en esta organización. Lo pongo por escrito en un papel y a continuación en otro color si estoy realizando correctamente lo que de mi se espera y si estoy o no alcanzando los objetivos.

Luego trabajo de forma normal durante toda la jornada, pero con el papel a la vista, quizá se me ocurra algo más.

Al finalizar el día lo vuelvo a revisar y finalmente lo pongo en limpio y entro o llamo al jefe y le digo que necesito hablar con el.

Cuando me recibe le cuento: “esto es lo que creo que esperas de mi y esto otro lo que creo que estoy haciendo/consiguiendo: 1- ¿Estamos de acuerdo?, 2- ¿Necesitas algo mas de mí, 3- ¿Aceptarías propuestas o ideas para mejorar en mi puesto de trabajo o incluso en otros aspectos de la empresa?”

Desde ese momento dejaras de pensar como asalariado y comenzaras a pensar en aportar valor a tu jefe y a tu empresa para este o aquella comience a considerarte un COLABORADOR de confianza y deje de pensar en ti como un gasto fijo.

Desde ese momento serás dueño de tu trabajo y comenzarás a tener un CLIENTE y no tanto un jefe.

Porque las cosas comienzan a ponerse feas de verdad, y simplemente deberíais estar preparados. Hace unos días leí una noticia via gurusbolg (muy bueno por cierto) donde el empresario Adolfo Domínguez (debe estar bastante quemado y desconozco si tendrá o no pasta guardada) tuvo un ataque de osadía y dijo cosas . . . La noticia original es de ElMundo.

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Un nuevo proyecto.

Soy consultor.

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